Citas con tu hijo: una forma sencilla de conectar
Tener citas con tu hijo no tiene que ser un plan elaborado. Es una forma simple de regalarle presencia, confianza y conexión emocional.
Hace un tiempo una amiga me contó que ella tenía “citas” con su hijo.
Y yo pensé: ¿citas? ¿Para qué, si yo paso todo el día con el mío?
Pero un día decidí intentarlo.
Y entendí algo que me cambió la forma de verlo: una cosa es estar con nuestros hijos y otra muy distinta es estar presentes con ellos.
Qué son estas citas
No son una salida perfecta.
No son un plan costoso.
No son una actividad elaborada para subir a redes.
Son momentos simples en los que le dices a tu hijo, con hechos: “hoy quiero estar contigo”.
En estas citas no hay celular. No hay trabajo. No hay pendientes. No hay interrupciones.
Solo estamos él y yo.
A veces vamos por algo de comer. A veces coloreamos. A veces caminamos. A veces simplemente hablamos. Y aunque parezca algo sencillo, para él se siente enorme.
Lo que empecé a notar
En esos momentos es cuando más me cuenta cosas.
Cosas personales. Cosas que siente. Cosas que tal vez en medio del ruido del día a día no saldrían.
Y yo también lo escucho diferente, porque no estoy tratando de hacer tres cosas al mismo tiempo. No estoy respondiendo mensajes. No estoy pensando en la siguiente tarea.
Estoy ahí.
Con él.
Siento que estos espacios le dan confianza. Le recuerdan que puede hablar conmigo, que lo escucho, que me importa su mundo.
No es lo mismo estar cerca que estar disponible
A veces como mamás creemos que, porque pasamos todo el día con nuestros hijos, ya estamos conectando.
Pero muchas veces estamos cerca físicamente y lejos mentalmente.
Estamos resolviendo, cocinando, trabajando, organizando, contestando, anticipando, recogiendo, pensando en lo que falta.
Y ellos también sienten la diferencia.
Por eso estas citas me han enseñado que la conexión no siempre necesita más tiempo. A veces necesita mejor presencia.
Su tanque emocional también se recarga
También he notado cómo estos espacios recargan su tanque emocional, sobre todo en semanas difíciles o cuando ha necesitado más seguridad de mi parte.
Después de una cita, lo siento más tranquilo. Más cerquita. Más confiado.
Y yo también salgo distinta.
Porque no solo él necesitaba ese momento. Yo también necesitaba mirarlo sin afán, escucharlo sin prisa y disfrutarlo sin sentir que había algo más urgente.
Ideas simples para una cita con tu hijo
Si quieres intentarlo, puedes empezar con algo muy sencillo:
- ir por un helado
- colorear juntos
- caminar sin afán
- leer un cuento en una cafetería
- preparar algo fácil en la cocina
- ir al parque solo los dos
- hacer una mini noche de película en casa
- dejar que él escoja el plan dentro de dos o tres opciones
No importa tanto el plan. Importa el mensaje.
“Hoy te elijo a ti. Hoy quiero estar contigo.”
Lo que quiero que recuerde
Desde que empecé a tener citas con mi hijo entendí que, a veces, los momentos más simples son los que más conectan.
Y espero que algún día, cuando crezca, recuerde esto: que mamá siempre hizo espacio para estar con él.
No perfecto. No todos los días. No sin cansancio.
Pero sí con amor.
Con intención.
Con presencia.
Y la verdad, yo amo esos días. Los disfruto demasiado. Ambos los disfrutamos como nada. ❤️
Preguntas frecuentes
¿Qué significa tener una cita con tu hijo? +
Significa separar un momento intencional para estar solo con tu hijo, sin celular, sin trabajo y sin distracciones. No tiene que ser un plan costoso; lo importante es la presencia.
¿Cada cuánto debería hacer citas con mi hijo? +
No hay una regla fija. Puede ser una vez a la semana, cada quince días o cuando sientas que necesitan reconectar. Lo importante es que sea un espacio protegido y realista para tu familia.
Fuentes
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